El oficialismo enfrenta dificultades para boicotear el quórum; kirchneristas y dialoguistas están listos para votar en contra de los candidatos propuestos por Javier Milei.
El Senado sesionará a partir de las 14 con el objetivo de definir el futuro de los pliegos de Manuel García Mansilla y Ariel Lijo , los candidatos designados por el presidente Javier Milei para ocupar las vacantes en la Corte Suprema de Justicia.
Esta situación se ha desarrollado durante casi un año y ha cobrado impulso tras la decisión de Milei de nombrarlos por decreto a multas de febrero, evitando así el procedimiento habitual de la Cámara alta.
García Mansilla defendió en la Corte Suprema con un juramento que se llevó a cabo en un perfil bajo, resultado de un acuerdo logrado en reuniones junto a los integrantes del tribunal encabezados por Horacio Rosatti.
En cambio, Lijo no contó con la misma oportunidad, ya que la Corte le exigió que renunciara a su puesto como juez federal en Comodoro Py, por lo que él optó por solicitar una licencia. Esta votación para su nombramiento resultó en un tres a uno, donde García Mansilla contribuyó a la mayoría.
Antes de la intervención del Ejecutivo, el juez Lijo parecía tener un camino más despejado hacia la Corte, siguiendo el curso natural del procedimiento.
Sin embargo, el escándalo Criptogate LIBRA interrumpió la agenda gubernamental que había sido manejada a su antojo durante más de un año.
El pliego de Lijo había obtenido las firmas necesarias, pero desde el episodio del fin de semana caótico para Milei, su situación se ha vuelto a deteriorar. García Mansilla, por otro lado, solo logró obtener las firmantes hace tres semanas, siendo siempre el candidato con menor apoyo.
A un día de la sesión senatorial, el futuro no parece prometedor para el Gobierno ya que prevalece la oposición a ambos nombramientos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel había dado un tiempo de gracia para que el Poder Ejecutivo pudiera facilitar las negociaciones, las cuales no comenzaron sino hasta ayer.
Como informó la Agencia Noticias Argentinas , la única estrategia de Santiago Caputo y Sebastián Amerio era torpedear el quórum, aunque esto se encuentra limitado en el Senado.
Para poner en práctica dicha estrategia, necesitan reunir el apoyo total de un grupo de dialoguistas, excluyendo al interbloque peronista y a los independientes de la ciudad como Guadalupe Tagliaferri (PRO) y Martín Lousteau (UCR), quienes han promovido la sesión, logrando la alineación de 36 votos y quedando a uno del quórum.
Esta opción se complica, ya que la Unión Cívica Radical podría enviar varios legisladores al quórum, a menos que el Gobierno decida retirar los pliegos.
Así lo calcula la UCR en una reunión virtual reciente, donde su líder de bancada, Eduardo Vischi , se reunió con Caputo y Amerio en Casa Rosada, donde Caputo solicitó más tiempo.
Asimismo, la senadora Alejandra Vigo , de Las Provincias Unidas, confirmó que estará presente en la sesión y que votará en contra de ambos. A su vez, los gobernadores aliados de Milei como el peronista Raúl Jalil , que tiene bastante influencia sobre el senador Guillermo Andrada , han cobrado relevancia en este escenario.
Andrada forma parte de la nueva bancada denominada Convicción Federal, que comparten Fernando Salino , de San Luis, Fernando Rejal de Chaco, y Carolina Moisés de Jujuy, y quienes han mantenido posturas diferenciadas del interbloque de José Mayans .
Si se logra reunir estos apoyos, el quórum estaría asegurado. No obstante, el Gobierno de Milei ha demostrado una mayor capacidad de maniobra en situaciones de crisis, lo que complica prever los eventos de hoy. El asunto se definirá en la reunión del Partido Laborista Parlamentario.
Si la sesión avanza, los pliegos de Lijo y García Mansilla enfrentarán pocas probabilidades de ser aprobados. En caso de que haya los 72 senadores presentes, solo se requerirán 25 votos en contra de ambos candidatos, que serán votados individualmente, para tumbar sus designaciones en la Corte.
Mayans sostiene que cuenta con más de 20 votos para rechazar el pliego de Lijo y un respaldo similar para García Mansilla. A esos se sumarían Tagliaferri, Lousteau, Vigo y el cordobés Luis Juez , quien se ha manifestado en contra de Lijo.
El escenario podría repetirse la situación ocurrida en diciembre pasado cuando el ex senador Edgardo Kueider fue expulsado; en ese momento hubo un efecto cascada durante la votación en contra de Kueider.
Un aspecto crucial a considerar es que esta sesión fue provocada por la decisión del oficialismo de eludir al Senado mediante un decreto, un hecho que va más allá de las opiniones individuales sobre los candidatos.
El futuro se torna aún más complejo para el Gobierno, que ya se ha preparado ante la eventual negativa de García Mansilla. De ser así, surgirán debates sobre si este nuevo integrante del tribunal puede continuar en su función.
García Mansilla ha declarado que su nombramiento en comisión fue validado una vez que prestó juramento ante la Corte, en respuesta a la causa impulsada por Alejo Ramos Padilla , que busca impugnar su designación y la de Lijo.
Su posición, junto a la del Gobierno, argumenta que su destitución solo puede realizarse a través de un juicio político. En el Senado, este argumento se acoge y aseguran que los nombramientos en comisión se mantienen hasta que la Comisión de Acuerdos se pronuncie; Esto implica que si los pliegos son desestimados en el recinto, quedarían caducos.
En este intrincado mosaico, los senadores deben finalmente mostrar sus cartas y fijar una postura pública respecto a ambos candidatos.
En particular, Lijo es el que mayor controversia genera; si no accede a la Corte, seguirá desempeñándose en Comodoro Py, un lugar que ningún político argentino puede evitar atravesar en algún momento.
En caso de que sí logre ingresar a la Corte Suprema, se crearía un adversario en el tribunal que define asuntos federales.