«No tengo dudas de que debemos iniciar una investigación penal por violencia obstétrica», había señalado el fiscal Sergio Ruiz Moreno, quien estuvo presente en las audiencias.
Este jueves continúa el proceso judicial por las muertes de cinco bebés en el Hospital Materno Neonatal de la ciudad de Córdoba. Hasta ahora, las jornadas fueron muy duras, con relatos desgarradores de las madres y padres que se presentan ante el jurado.
Durante una de las audiencias, Julieta Guardia, madre de Ibrahim, uno de los bebés fallecidos, dio un testimonio impactante. Describió cómo, tras ingresar al hospital, su bebé fue atendido por la enfermera Brenda Agüero.
«Ibrahim fue llevado a las 13 y se descompensó a las 20 horas», relató Julieta, quien expresó su desconcierto ante la falta de respuestas y apoyo por parte del personal del hospital. Su estado emocional era evidente, y tras finalizar su declaración, se desmayó en el tribunal.
El fiscal Sergio Ruiz Moreno, quien estuvo presente en las audiencias, se pronunció tras escuchar los testimonios de las madres. «No tengo dudas de que debemos iniciar una investigación penal por violencia obstétrica en el Hospital Neonatal», afirmó.
Según Ruiz Moreno, las madres fueron víctimas de maltratos, y pidió que se giren los antecedentes a otra fiscalía para abrir una nueva investigación. Se mencionó que un expediente anterior que investigaba la violencia obstétrica había quedado anulado, junto con la denuncia contra el fiscal Guillermo González, quien había tenido una reunión controvertida con funcionarios del hospital antes de que se denunciaran las muertes.
El fiscal explicó que la ley de procedimiento en Córdoba establece que los funcionarios públicos tienen la obligación de denunciar casos de violencia obstétrica. «Los directivos del hospital debieron haber denunciado a la víctima», subrayó. Ruiz Moreno solicitó una revisión de estos procedimientos, remarcando que la denuncia por violencia obstétrica podría llevar a una investigación más profunda.