El hecho ocurrió en Manantiales del Norte. La Policía fue alertada de esta situación, pero nunca llegó, según contó un vecino.
Un increíble hecho de inseguridad se vivió este jueves por la noche en barrio Manantiales del Norte. Vecinos capturaron a un ladrón y llamaron a la Policía, pero nunca llegó. Minutos más tarde, una banda armada con machetes liberó al ladrón.
Eduardo Eschoyez, periodista y vecino de la zona, relató los hechos: «La chica venía caminando y aparecen dos muchachitos que le arrebataron una bolsa, el celular y la maltrataron. La gente reaccionó, se produjo un forcejeo, uno escapó, y al otro lo alcanzaron para retenerlo contra el suelo. Ahí los vecinos llamaron a la Policía».
Según el relato de Eduardo, lo hicieron mediante un grupo de WhatsApp, donde en reiteradas ocasiones pidieron que manden un móvil policial. «Los móviles ya están en conocimiento y están yendo a la zona», era la respuesta que les llegaba. Pero pasaron 40 minutos y no llegó nadie.
Entonces arribó al lugar un grupo de amigos del delincuente y lo liberaron. «El ladroncito que se escapó primero, cruzó el canal maestro. Y de aquel lado vinieron 11, como un equipo de fútbol, pero vestidos de barra bravas, con palos y machetes, a rescatar al que tenían los vecinos contra el piso. Una pelea desigual, 11 tipos dispuestos a cualquier cosa, con la decisión de rescatar al cómplice de cualquier manera. Y los vecinos lógicamente tuvieron que rendirse, retirarse, soportar los insultos, las piedras, las amenazas», detalló Eduardo.
«Nunca llegó un miserable patrullero», enfatizó el periodista, quien criticó la ineficacia del sistema de seguridad en la zona. Esta situación no es excepcional, es lo que están padeciendo los vecinos en distintos puntos de la ciudad de Córdoba.
Los vecinos del barrio se encuentran en un estado de «impotencia», según Eschoyez: «Hoy la gente dice, me robaron pero no me hicieron nada». Esta resignación ante la violencia y el temor a convertirse en víctimas de la delincuencia se ha vuelto una constante en la vida cotidiana de los cordobeses.
El episodio pone de relieve la necesidad de un debate sobre la seguridad en la ciudad, donde los ciudadanos se sienten cada vez más vulnerables. «La vida sigue, no sabemos cómo porque la gente está cansada», concluyó Eduardo.